Asanas de yoga para la belleza

Cuando notamos los signos de envejecimiento en el rostro -la piel se vuelve menos firme y opaca, problemática, el óvalo facial cambia- inmediatamente empezamos a buscar nuevos productos de cuidado. Pero a menudo, nuestros procesos internos determinan nuestro aspecto. Si estos procesos se ponen en marcha, el aspecto de nuestra piel puede cambiar. El yoga, que según muchos médicos tiene un efecto positivo en nuestra salud, puede ayudar.

Y según algunos expertos en yoga, un trabajo adecuado de la columna vertebral puede ayudar a aliviar la hinchazón del rostro y a suavizar las arrugas.

1. Bloqueo de la barbilla

Técnica:

  • Adopta una postura cómoda, sentado con las piernas cruzadas o de pie.
    Coloca las palmas de las manos sobre tu regazo.
    Relájate y cierra los ojos.
    Respira profundamente, mantén la respiración al inhalar, inclina la cabeza y presiona la barbilla firmemente contra el pecho.
    Levante los hombros hacia adelante y hacia arriba.
    Mantén tu cuerpo en esta posición durante todo el tiempo que puedas aguantar la respiración sin sentirte incómodo. Luego relaja los hombros y los brazos. Levante la cabeza, inhale y exhale varias veces.

Realice el masaje de 5 a 10 veces.

Acción: masaje de las glándulas tiroideas y paratiroideas, lo que significa relajación, regulación del metabolismo, normalización de la presión, estiramiento suave de la superficie posterior del cuello.

Efecto: eliminación de la rigidez del cuello, correcta circulación sanguínea, mejora de la tez, tensado del óvalo facial, eliminación de la papada.

Contraindicaciones: presión intracraneal elevada y enfermedades cardíacas, neoplasias en el tejido de la glándula tiroides (los masajes adicionales pueden provocar su crecimiento).

2. Torciendo

Técnica:

  • Siéntate en el suelo con las piernas estiradas y la espalda recta.
  • Dobla la pierna derecha y pon el pie derecho en el suelo en la parte exterior del muslo izquierdo. El pie izquierdo debe estar bajo la nalga derecha.
  • Al inhalar, estira la cabeza hacia arriba.
  • Gira el cuerpo hacia la derecha, apuntando con la mano derecha hacia el suelo por detrás de la espalda.
  • Respire profundamente y extienda la espalda, luego apunte la mano izquierda hacia la parte exterior del muslo derecho. Realice el giro en una exhalación presionando la mano contra la cadera y la cadera contra la mano.
  • Salga de la asana y repita hacia el otro lado.

Realice 3 veces a cada lado.

Acción: masaje profundo de los órganos internos, estimulación de la digestión.

Efecto: reducción de la hinchazón, mejora del cutis.

Contraindicaciones: lesiones recientes de la columna vertebral, hernias, úlcera péptica, trastornos de la tiroides.

3. Postura de pez

Técnica:

  • Tumbado sobre la espalda, apoye los codos en el suelo y arquee el pecho de forma que los hombros se separen del suelo y la parte superior de la cabeza toque el suelo.
  • Aleja los hombros de las orejas y junta los omóplatos.
  • Sienta que el cuello está suelto y continúa la línea de la columna vertebral.

Realice hasta 1 minuto, observe cómo se siente.

Acción: estirar y relajar los músculos de la cara y el cuello.

Efecto: aumenta la turgencia de la piel, mejora el cutis, tensa el contorno facial, reduce la papada.

Contraindicaciones: problemas del sistema vestibular, hiperfunción de la glándula tiroides, hernia intervertebral en la región torácica o cervical.

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